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TOYO ITO

Toyo Ito, el trigésimo séptimo arquitecto en recibir el Premio Pritzker, nació en 1941 en Seúl,  actual capital de Corea del Sur, mientras Corea era una colonia del Imperio Japonés. Ito ha recibido innumerables premios a lo largo de su trayectoria, tanto a nivel nacional como internacional, siendo el Premio Pritzker el que con mayor énfasis pone en relieve la magnanimidad de su obra. Equivalente al Premio Nobel en Arquitectura, cada año desde 1979, en que fue laureado el americano Philip Johnson, es adjudicado a un personaje de reconocido prestigio, habiendo sido merecidamente obtenido por Ito en el año 2013. No sólo se valora en él la calidad de su obra, sino su capacidad de desarrollar en paralelo a esta toda una base teórica plasmada en forma de libros, tesis y artículos. Este arquitecto es, junto a otros como Tadao Ando, Arata Isozaki o Kisho Kurokawa, una de las figuras más representativas de la llamada “nueva ola japonesa”, considerándose incluso por algunos teóricos, “el primer arquitecto relevante verdaderamente japonés tras la Segunda Guerra Mundial”[3].

Para entender sus orígenes proyectuales es necesario explicar brevemente la cultura en la que dicho arquitecto desarrolló su formación como creador: el contexto del Japón de principios de siglo XX se caracterizaba por la autarquía cultural, un país sumido en la tradición y el aislamiento, con influencias mínimas del extranjero; por el contrario, la arquitectura internacional se vería altamente influenciada por el concepto espacial japonés. Tras graduarse en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Tokio en el año 1965, comienza su trayectoria profesional de la mano del entonces prestigioso arquitecto Kiyonori Kikutake, fundador del movimiento metabolista en 1960. Inicialmente le emocionaba la filosofía que éste propugnaba, que la arquitectura pudiera crecer y cambiar  metabólicamente como la que desarrollaban otros arquitectos como Fumihiko Maki y Kisho Kurokawa. Llegó incluso a escribir su tesis sobre la introducción de estos conceptos de temporalidad en arquitectura pero tras su experiencia en el estudio de Kikutake, su visión cambió radicalmente afirmando que “fue entonces cuando realmente comprobé de qué estaba hecha la arquitectura; sin teoría, sin tonterías” [4]. Decidió en 1971 fundar su propio estudio URBOT (Urban Robot)  para en 1979 cambiar su nombre por el de Toyo Ito & Associates, Architects.[3]

Educado en la admiración hacia el pensamiento racionalista del Movimiento Moderno de Le Corbusier y Mies Van der Rohe, al igual que todos los arquitectos de su generación, su arquitectura ha sabido ir adquiriendo un estilo propio muy personal. El concepto aplicado en el proyecto de la Mediateca de Sendai (Japón, 2001) ha sido su punto de inflexión como arquitecto, siendo esta desde entonces su línea de investigación proyectual. Se siente especialmente Interesado por el carácter habitacional de los espacios, y a medida que el tiempo transcurre, sus proyectos son más orgánicos y fluidos. Renuncia al tratamiento maquinista de la arquitectura moderna para adentrarse en una proyección destinada a satisfacer las necesidades no sólo funcionales sino también emocionales del usuario, llegando incluso a admitir influencias musicales en su obra. Su fin es el contenido, no tanto el continente, para poder así generar espacios atmosféricos cuyos umbrales se distorsionan desdibujando el concepto exterior-interior. En este énfasis de desdibujar los umbrales, nos encontramos con un diseño de envolventes que buscan continuamente esa interrelación entre lo íntimo y lo privado, el fuera y el dentro, el delante y el detrás, investigando sus formas, sus espesores, sus huecos y sus materiales para encontrar un equilibrio formal.

 

[3] Muñoz, Alfredo. Análisis ABIBOO- Toyo Ito. Parte I de III
[4] Ito, Toyo. Conversaciones con estudiantes. Gustavo Gili, 2005,pg73.
[3] http://www.toyo-ito.co.jp/

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Toyo Ito

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